RELATORIA Mesa 1 Migración, Soberanía Nacional y Recursos Naturales

Se habló acerca de cómo es que el T-MEC afecta a los pueblos originarios de México, aplicando consultas artificiales en cuya mayoría de casos resultan de difícil acceso para los directamente afectados o involucrados. Esto se relacionó con el saqueo de los recursos naturales, como el agua a lo largo y ancho de la república. Tanto en Mexicali, en el norte del país, con el caso de la cervecera Constellation Brands, como los mantos acuíferos que explota la Coca Cola, en el sur. 

Se expuso el caso de General Motors, empresa estadounidense que explota a sus trabajadores prohibiendo en la práctica la libertad sindical, y que a pesar de encontrarse en el capítulo 23 y apartado 23-A de mismo tratado, la realidad ha sido otra: los ejemplos de las violaciones muy serias a los derechos laborales hoy, más de dos años después de que se promulgó la nueva Reforma Laboral de México, son innumerables.  Todo esto no es una casualidad; por su misma naturaleza el T-MEC es un acuerdo que beneficia a las corporaciones, las cuales buscan bajar los salarios, las prestaciones y el nivel de sindicalización, y que se pone por encima de la legislación nacional, violando la soberanía de cada país y pone un marco legislativo donde las luchas gremiales o por fabrica terminan siendo infructuosas.   Es un acuerdo que busca destruir todas nuestras conquistas, empezando por las empresas y los servicios públicos, considerados como “barreras al libre comercio.”

Por su parte, la compañera de Sacramento insistió en la necesidad y urgencia de unir las luchas, señalando que no somos lo suficientemente fuertes y organizados en relación a lo que amerita la situación. Se han perdido al menos 30 mil trabajos en el norte de California, es demasiado, muchos tienen que esperar 7 meses para recibir su seguro social. Mucha gente sigue perdiendo su trabajo. Tenemos que continuar esta colaboración con otros sindicatos independientes para tener salud para todos, contra los estragos del COVID 19.Esta situación golpea primeramente a los trabajadores ilegales, migrantes, porque no se les reconoce ningún derecho, o por otro lado, para abaratar costos, se emplea a esta mano de obra presionando a los trabajadores “legales” para que no peleen por su salario o su empleo a cambio de no ser despedidos o comparando que los ilegales su paga es menor y por tanto más deseada en tiempo de crisis.

Se propuso la continuidad con el Boicot a la compañía Driscoll´s que explota a jornaleras y jornaleros en ambos lados de la frontera. También apoyamos el boicot a Constellation Brands, a coca cola y otros más, al mismo tiempo que se le dé seguimiento a esa lucha.

Por parte del colectivo Mexicali Resiste, se cuestionó la existencia real de la soberanía mexicana, los que tienen mayor poder ejercen sobre nuestras libertades, nuestros trabajos. Desafortunadamente ahorita vemos que está siendo acallada toda persona que levante la voz para hablar de los derechos de los trabajadores, como con la detención de la compañera Susana Prieto Terrazas.

En Chiapas vemos con preocupación lo que pasa, la pandemia nos desmoviliza a nivel global. Vivimos el despojo de los territorios, a los pueblos, tenemos las mineras con Slim y las canadienses, que extraen oro, plata y bronce, contaminan los mantos acuíferos, los ríos.

Se hizo énfasis en hacer alianzas a nivel binacional, retomar una acción binacional coordinada contra el despojo del territorio, de los recursos naturales, en favor de las grandes corporaciones, en defensa de los derechos laborales y la salud

El compañero canadiense expuso que más aún con el COVID 19, ha colapsado la protección a la salud. Estas políticas de libre comercio hacen que pierdan los pueblos su libre derecho a la autodeterminación, como ha sucedido en África. Y tenemos que luchar por nuestra sobrevivencia y para liberarnos de este yugo. O como lo han hecho en Argelia, Francia y otros trabajadores en el mundo. En 2016 hubo una reunión en Mumbai india, del Comité Obrero Internacional, por los derechos laborales, contra la guerra e invita a los presentes a sumarse a este esfuerzo.

Se mencionó que los tratados con E.U. se encuentran en la lógica de mantener su imperio sobre otros países, es para robarnos más, para poder internacionalizar los servicios, abaratar la mano de obra, con el objetivo con continuar la explotación de los recursos naturales. 

Desde San Francisco se mencionó que, el ascenso de Trump es la expresión de un sistema capitalista racista anti-obrero y necesitamos apoyar los comités de defensa de trabajadores y necesitamos hacer una lucha general contra Trump y contra los ataques en contra de todos los trabajadores y debemos tener solidaridad con los obreros mexicanos contra estas compañías internacionales. Teniendo estas conferencias binacionales e internacionales, es importante, porque los obreros en EU también enfrentamos los mismos ataques que los obreros en México y otros países.

También mencionaron participantes de Estados Unidos que la cláusula ISDS (sobre solución de controversias) que contiene el TMEC protege a los inversionistas y a las empresas estadounidenses petroleras, siendo el petróleo la columna vertebral de la soberanía de la nación mexicana. En el caso de que México decidiera re-reglamentar o re-nacionalizar el petróleo, la queja de los inversionistas se llevaría a un tribunal internacional y la renacionalización sería revertida por medio de la cláusula ISDS. El tratado está estructurado de tal forma que desvanece toda posibilidad de impedir que las corporaciones transnacionales petroleras impongan su ley.  Asimismo, se planteó la solidaridad con el movimiento en Ensenada contra la empresa regasificadora Energía Costa Azul (ECA) (propiedad de IEnova, filial de Sempra Energy) donde tras una encuesta amañada, la planta logro el permiso para ampliarse y convertir ese gas natural en estado líquido y exportarlo a Estados Unidos, con las consecuencias a la ecología y los recursos naturales que conllevan.

Por otro lado, se añadió que con el T-MEC, México se subordina a intereses de mineras canadienses y estadounidenses.  La actual política extractiva minera deriva de la política comercial y de inversiones impuestas por el TLCAN y, que ahora, en el T-MEC son reforzadas a favor del despojo a los pobladores y a pueblos originarios; subordinando las normas y políticas ambientales y de salud, etc., de México a los intereses de las grandes compañías mineras. en relación a la resolución de controversias, el TMEC y otros tratados internacionales que México ha firmado, dan recurso legal a que las empresas puedan demandar por miles de millones de dólares al gobierno de México en tribunales supranacionales, pero no al revés, en caso de que consideren afectadas sus inversiones, lo cual es una grave afectación a la soberanía de México y sus pueblos originarios, que usualmente las riquezas minerales se han encontrado en sus territorios ancestrales. Un ejemplo de ello lo tenemos en agosto de 2000, donde el tribunal de arbitraje del TLCAN obligó a México a pagar a la empresa estadounidense Metalclad Corporation una compensación por $16,685,000 USD por haber cerrado el confinamiento de residuos peligrosos de la empresa en el estado de San Luis Potosí ante los peligros para la salud pública.

Todo lo que dejan a su paso es devastación y contaminación severa al suelo, al agua potable, deforestación, residuos peligroso, impidiendo que la misma población use de manera sustentable los recursos naturales para vivir y pone en peligro la salud y la vida de las poblaciones alrededor de las mineras.

Un punto importante que el TMEC destruye es la soberanía alimentaria, que pone por encima las ganancias de empresas de semillas transgénicas, destruyendo las formas de producción local y regional, además de acabar con especies nativas e importantes para la alimentación mexicana, dejándonos a merced de la importación del maíz, por ejemplo.  Por lo que se invitó a que sumemos las luchas en defensa de nuestra soberanía alimentaria, sin transgénicos que destruyan el campo, condenando las políticas racistas y colonialistas de estas empresas, en solidaridad y apoyo a la defensa de la soberanía de los pueblos indígenas.

Todo lo anterior: despojo, baja de salarios, pocas prestaciones, no derecho a la tierra, pobres alternativas de educación y vida digna, empujan a los pobladores a buscar oportunidades en estados Unidos, aunque sea de “mojados” (migrantes sin papeles), siendo criminalizados y perseguidos en el vecino país, donde gobiernos provenientes tanto del partido republicano como del demócrata solo han aumentado el discurso de racismo para poner a los trabajadores unos contra otros y negarles el derecho a trabajar y a vivir, por lo que estamos a favor del derecho a No migrar, es decir, que México debe tener soberanía nacional para poder poner las condiciones que permitan que sus pobladores no sean empujados, obligados a dejar su tierra natal ante la falta de oportunidades y empleo; asimismo, los trabajadores que ya se encuentren en Estados unidos tienen derecho a papeles, a trabajo, por derechos laborales para todos.

 !abajo el muro de Trump!

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